Sus primeros conciertos los hacen en el pueblo murciano de Mazarrón, donde veraneaban.
La casualidad les lleva a conocer al productor Pablo Pinilla con el que graban la maqueta que luego se convertiría en su primer disco. Tras el rechazo de todas las compañías discográficas, conocen a Juan Sebastián, que estaba montando el sello Salamandra Discos y el disco que se llamó Por amor al arte fue su primera referencia.
